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martes, 29 de noviembre de 2011

                                                         

Si ya se, el es tu amor, aquel que te derritió a primera vista, que  se presento como el hombre ideal, aquel que tanto esperaste, para llenar de amor… y te dijiste a ti misma que suerte has tenido de haberlo encontrado.
Que dicha junto a él te sentía a segura, estaba convencida de que sería un gran padre, y llega el día del compromiso formal, el día de la boda…
Comienzas una nueva vida llena de dicha y felicidad y planes para el futuro.
Pero un día tu amor tarda en llegar, y tú te preocupas te asusta, no sabes, que hacer, llama a su celular, pero no contesta, te quedas despierta esperando que llegue, hasta que por fin a las 3 de la mañana, se abre la puerta y entra borracho a caerse, tu preguntas. Que paso? Y por repuesta recibes una bofetada, tú sin saber que sucede te marchas a  tu cuarto, pero te sigue y te insulta, palabras que duelen más que la bofetada  que acaba de darte.
Al día siguiente, es el momento del perdón y las lamentaciones (Te dice que no quiso pegarte, que no sabe lo que hace cuando toma).
Y tu comienza a sentir miedo, dolor y decepción, pero lo perdonas, el te prometió que no volvería a suceder, y tu lo quieres y además no quieres romper tu matrimonio, además sientes vergüenza de lo que te sucede, de lo que digan tus familiares, tus amigos…
Durante un tiempo el volvió a ser el hombre amoroso del principio, y ya casi hasta había olvidado todo ese incidente cuando de repente, ocurre de nuevo.
Pero el llora, se arrodilla y te pide perdón y tu de nuevo lo perdona, pero como no hacerlo si se ve que te quiere, de lo contrario no te pediría perdón, no?
Y te dice que tu lo haces porque él te amo y tú lo sabes. Y tú te preguntas que fue lo que hiciste, porque además tú tienes la culpa que él sea así.
Y tu  dignidad se pierde, tu personalidad, ya solo eres como él quiere para no provocarlo, tu alma sangra, está llena de amargura y resignación.
Pero este domingo pasado, se te fueron de verdad las copas y al llegar a tu casa comenzó la rutina, (es que el trago te hace mal, y para sentirte mejor, tienes que golpear algo, y como eres tan cobarde, te metes con quien no te puede devolver).
Se te fue la mano esta vez, y la golpeaste hasta arrancarle la vida, le arrancaste sus sueños, llenaste de dolor una familia, que pierden una hija, una hermana, una tía, y ni decir si tenía hijos,   arrancaste la flor pétalo a pétalo hasta destruirla completamente.
Ya no podrás pedirle más perdón, ya no te escucha, no sirve que te pongas de rodilla y llores,  ya no te puede perdonar.
Ya la liberaste de su cautiverio junto a ti. (Y ahora con que te desquitaras, cuando te emborraches?).

NO MAS VIOLENCIA CONTRA LA MUJER  



6 comentarios:

Genín dijo...

No se cuando dejaremos de enterarnos, cerca o muy lejos, de que esta terrible lacra de la violencia, mundial, y tantas veces mortal entre las parejas, está vigente, en lugar de disminuir con el tiempo y las campañas cada vez va a mas, no lo entiendo...
Besos y salud

RECOMENZAR dijo...

te cuento no solo los hombres abusamos la mujeres son asi muchas veces.el la ira de la frustacion que lo hace hacer esto cuando las cosas no salen como ellos quieren se frustan y pegan.
Una flor para vos y un beso para mi amigo Geninque de ahi vengo

RECOMENZAR dijo...

Genin: esta lacra viene de la frustracion que tiene el mundo con ellos mismos y los demas.Y cuando algo que ellos no quieren ver o escuchar les pasa. la rabia viene sin la mente pensar es por eso que despues se arrepienten....

GUSMAR SOSA dijo...

Buena crónica!! Muy real!

PARISINA01 dijo...

Gracias por sus visitas, aprecio mucho sus comentarios, besos y fuertes abrazos, sobre todo en estas navidades.

La historia de Leonardo Lamas dijo...

Escribes aburrido
y comentas peor