
Dicen que somos forjadores de nuestro destino, y ya creo que es así. Y muchas veces todos los tropezones que nos damos, nos lo buscamos.
Yo trato de levantar los pies, cada día me hago la promesa de que voy a dejar de ser tan sentimental, pero el sentimiento me gana y no lo logro, (pero tendré que alcanzarlo).
Cuando veo a alguien que necesita ayuda, aunque sea una palabra de ayuda, de aliento, no puedo evitarlo, tratar de hacer algo, tengo que intervenir, y esto a veces me trae problemas. Porque no todo el mundo desea ayuda, algunos quieren vivir su problema, su miseria como sea, son dueños de sus miserias, y estan en su derecho.
Pero también hay personas que como no tienen una fibra de humanos, que podrían ver a cualquier persona muriendo delante de ellos sin molestarse en mover un solo dedo, quizás porque están tan vacíos y son tan pobres de sentimientos que no les importa nada, o quizas porque creen que si aceptan ayuda, tendran que devolver el favor.
Yo trato de levantar los pies, cada día me hago la promesa de que voy a dejar de ser tan sentimental, pero el sentimiento me gana y no lo logro, (pero tendré que alcanzarlo).
Cuando veo a alguien que necesita ayuda, aunque sea una palabra de ayuda, de aliento, no puedo evitarlo, tratar de hacer algo, tengo que intervenir, y esto a veces me trae problemas. Porque no todo el mundo desea ayuda, algunos quieren vivir su problema, su miseria como sea, son dueños de sus miserias, y estan en su derecho.
Pero también hay personas que como no tienen una fibra de humanos, que podrían ver a cualquier persona muriendo delante de ellos sin molestarse en mover un solo dedo, quizás porque están tan vacíos y son tan pobres de sentimientos que no les importa nada, o quizas porque creen que si aceptan ayuda, tendran que devolver el favor.
Quizas deberia ser así, pero no lo logro, es mas fuerte que yo. Y es que cuando yo he mecesitado ayuda siempre he encontrado alguien que me de la mano, y ha sido muy lindo, encontrar un apoyo cuando todo va mal, es por eso que no puedo ser indiferente, al dolor ajeno.
No sé, quizás la que esta herrada soy yo.