
Ya sé que dije que aprovecharia el fin de semana largo para irme de paseo traer fotos, pero lamentablemente la lluvia no me dejo salir, y termine quedandome en casa poniendo en orden cosas que siempre dejaba para luego.
Ayer domingo se me ocurrió llamar a mi amiga Julia he invitarla a que nos juntáramos pues hacia mas de ocho meses que no la veía. Julia es una amiga de infancia nos queremos mucho, pero aveces se nos pasa mucho tiempo sin vernos, bueno ella viaja mucho, y aveces viene al país y pasa poco tiempo, y aunque este ultimo año lo ha pasado aquí, nos hemos visto poco.
Nos juntamos en la zona colonial fuimos a tomar un café y a ponernos al día. Hablamos de todo, su familia, mi familia, el trabajo, y llego el momento de los amores y me contó una historia increíble, en seguida me pregunta:
Julia: Y tu vida amorosa como va?
yo: plana manita, plana. La verdad es que para estar con alguien que lo que te da es problema y trabajo es mejor estar solo.
Julia: Ay no, manita no, yo no puedo vivir como tu yo necesito amor dar amor, tengo demaciado amor que dar y no me lo puedo guardar.
yo: Entonces, ¿estas con alguien? Julia: no, en realidad no, ahora estoy saliendo de una historia un poco rara y todavía no termino de curarme.
Yo: Cuentame, ¿porque dices que es rara? Julia: imaginate manita que por ahí por el mes de febrero de este año, conocí un hombre que me robo el alma, se apropio de mi amor, de mis sueños, mi tranquilidad, de mi paz, de mi razón de vivir de mi todo.
Yo: ¿y donde esta, porque no siguen juntos? vi que ella se quedo pensativa, como sin querer responder. hasta que por fin.
Julia: Lo que sucede es que esto fue algo diferente, sabes fue por Internet.
Yo: ¿Internet? ¿como así? ¿como te vas andar enamorando por Internet, eso no es real?
Julia: Pues si, el es poeta sabes, es Filipino, tiene un blog y no sé como llegue al el, lo que si se es que cada vez que leía una de sus poesías me mataba, mi piel se volvía receptora de aquellas palabras que me hacia vibrar me fui enamorando poco a poco de el sin conocerlo, solo vivía esperando que posteara para beber aquel elicer de amor, y me lo imaginaba todo el tiempo, y solo me decía que suerte debe tener la mujer que viva a su lado.
Yo: pero dime una cosa, ¿como haces para entender lo que el escribe, desde cuando tu hablas Filipino, que lengua es que hablan por Dios?
Julia: no sé, solo sé que su blog esta en inglés, me gustaría tanto que lo leyeras, pero es verdad que tu no hablas inglés.
Yo: Todo aquello además de parecerme una locura, me tenia sumamente intrigada. ¿Y entonces, que paso?
Julia: Después de un cierto tiempo de leerlo sentía una necesidad de escuchar su voz, tenia que saber, como era su voz, ya hasta escribía pequeños poemas para el, yo que siempre había odiado la poesía... ¡me encontraba escribiendo! imaginate, hasta me estaba, preocupando sentía que lo que me estaba pasando no era normal, no lo entendía... Entonces un día me arme de valor y le escribí, le exprese cuanto me gustaba su poesía y lo mucho que me llegaba, el se porto muy amable y entonces le pedí que si podía darme su número telefónico para llamarlo, me lo envió... Me dio mucho trabajo, decidirme hacerlo, un día le pregunte si podía llamarlo ese día, me respondió que si, era de tarde, yo estaba muy nerviosa, menos mal que era por teléfono porque estaba que temblaba como una hoja de árbol en medio de una tormenta, llego el momento marque, del otro lado escuche una voz que me respondió y quede petrificada, menos mal que el hablo y hablo, porque yo la verdad no atinaba a decir palabras.
Yo: esto que me cuentas me tiene de verdad atónita, no sabia que podía suceder algo así.
Julia: pues ya vez, después de eso nos escribimos varias veces, hasta nos peleamos, porque yo consideraba que el tenia una forma muy rara, hasta le dije grosero un día, por su falta de protocolo en las cosas. Aveces sentía que en sus escrito, habían mensajes entre lineas para mi, otra veces, pensaba que eran completos para mi. Pero nada era real, yo no quería entender que yo estaba enamorada sola de él, que él no sentía por mi lo mismo que yo por el. Y es lógico, solo hoy lo entiendo así, no había razón alguna para que el sintiera lo mismo, si el ni siquiera me conocia, no tenia motivo alguno, para estar enamorado de mi, a mi me enamoraron sus poesias, ni siquiera era él en realidad, pero de mi él no tenia nada.
Julia: recuerdo un día le envié algo que había escrito para él y le dije: "para que veas lo que tus escrito provocan" se rió y me respondió que ya alguien le había dicho algo así. Un día me envió un vídeo, y me pasaba no sé cuanto tiempo mirando y mirando el video, tocaba la pantalla del monitor, como queriendo tocarlo, era delirante todo aquello. Pero te juro por Dios que si ese hombre me hubiera dado una mínima señal, me abría pagado un pasaje, para ir a conocerlo.
Yo: creo que estas loca Julia, como ibas a pagar un pasaje para Filipinas, ¿que esperabas que iba a pasar?
Julia: no sé, pero te juro que el solo echo de tocar su mano en un saludo habría sido suficiente...
Yo: sigo pensando que estas loca, estaba viviendo una vida irreal, y la realidad ¿entonces? ¿como separaba una cosa de la otra?
Julia: Esa era mi realidad, en ese momento el era toda mi realidad...
Yo: ¿y que paso?
Julia: Creo que desperté me di cuenta que todo aquello no tenia sentido alguno, hasta llegue a crearme otra dirección a escribirle, como alguien diferente, me trato de mentirosa. La ultima vez que hable con el, me pidió que fuera sincera con él que le jurara que le diría la verdad.
Me dijo que lo que me tenia que decir debía ser por teléfono, otra vez la misma historia, mis nervios al escucharlo, una comunicacion muy mala, no sé si por la distancia se escucha muy mal. ¿Me pregunto si tenia miedo? le respondí que sí, en verdad lo sentía, pero no quizás por las misma razones que el pensaba, sentía miedo, porque cada vez que hablabamos terminabamos disgustado, y no quería eso y no sabia como hacer para que no sucediera.
Me pregunto si le había estado escribiendo con otro nombre, le respondí que sí... Me dijo que yo lo único que había hecho desde el primer día era mentirle, que todo era mentira. La verdad es que lo único que hice fue buscar diferentes camino para llegar a él y no se pudo... Y ahí quedo todo, ya no lo llamo, ni le escribo, creo que ya reaccione y me di cuenta de que estaba mal, que todo eso era una locura.
Yo: Gracias a Dios que tomaste conciencia, pobre hombre... debió pensar que eras una sicópata, ay amiga, cuanto lo siento, pero no pierdas la fe por eso... Vamos arriba, solo que quedate en el mundo real ahora. ¿sí?
¿Que les parece la historia? ¿Te has enamorado alguna vez por Internet?